Permiten experimentar con fetiches, orientaciones y fantasías sin riesgos de enfermedades de transmisión sexual (ETS) o embarazos no deseados.
La simulación sexual ha recorrido un largo camino desde los gráficos pixelados de los años 80 y 90. Videojuegos interactivos y personalización Simulador de sexo
Los juegos eróticos modernos ofrecen motores gráficos ultrapotentes (como Unreal Engine). Permiten modificar cada aspecto del cuerpo de los avatares, desde la fisonomía hasta la ropa, pasando por la personalidad y las preferencias en la intimidad. Títulos de simulación de citas y novelas visuales interactivas ofrecen además tramas complejas donde el consentimiento y la seducción juegan un papel clave. El salto a la Realidad Virtual (VR) Permiten modificar cada aspecto del cuerpo de los
Experiencias inmersivas que utilizan cascos (como Oculus o HTC Vive) para colocar al usuario dentro de un entorno erótico en 360 grados. desde la fisonomía hasta la ropa