La historia es tan absurda como encantadora. Wallace, un inventor inglés obsesionado con el queso, se encuentra en una crisis existencial: no queda ni un trozo de queso en casa y las tiendas están cerradas por ser día feriado. Tras descartar varios destinos para sus vacaciones, llega a una conclusión lógica (para él): .
Aunque este corto perdió el Oscar frente a Creature Comforts (también de Nick Park), sentó las bases para los éxitos futuros como The Wrong Trousers (Los pantalones incorrectos) y A Close Shave (Una afeitada al ras). La historia es tan absurda como encantadora
Lo que hace que Un día de campo en la luna sea especial es la textura. En cada fotograma se pueden apreciar las huellas dactilares de los animadores en la plastilina, lo que le otorga una calidez humana que la animación digital (CGI) rara vez logra replicar. Aunque este corto perdió el Oscar frente a
Uno de los puntos más memorables es el encuentro con (la estufa robótica). A diferencia de los villanos convencionales, este robot solo quiere mantener el orden en la Luna y cumplir su deseo de esquiar en la Tierra tras encontrar un folleto turístico. La melancolía del robot al final del corto añade una capa de profundidad emocional que separa a Aardman de otros estudios de animación de la época. Legado: De un sótano al Oscar Uno de los puntos más memorables es el